Medidas prácticas

(English version)

Dadas las circunstancias actuales (COVID-19) siento que es el momento ideal para decir lo que en otras sería ignorado.

La humanidad tiene dos problemas prácticos fundamentales: superpoblación y contaminación.  El segundo es en parte consecuencia del primero; si fuéramos sólo un millón en el mundo nuestras actividades no significarían gran impacto para el medio ambiente, pero se estima que ya eramos cuatro millones por el 10000 AC y actualmente somos siete mil ochocientos millones.

Dije que la contaminación es consecuencia de la superpoblación sólo en parte, y éste es un detalle importante aclarar.  He visto con mis propios ojos la cantidad de verdura y fruta en perfecto estado que se tira a la basura sólo aquí en Barcelona, he visto familias enteras comer del “reciclaje”, por decirlo de manera bonita, y ni quiero imaginar cuánta verdura se tira para que en el supermercado las zanahorias y los tomates tengan todos el mismo tamaño y luzcan ese aspecto plástico, sin un sólo golpe.  Sin ir más lejos, mi mujer (española), rechaza un plátano o un pimiento en donde le ve un poco negrita la piel.  En España, cabeza y vísceras de un conejo ni se huelen, de la vaca comen sólo el lomo.  No exagero al decir que con la comida que se tira sólo en Barcelona come todo África.  Justo al lado de mi casa tengo un buen ejemplo de la vida real, mi vecino lindante (vivo en las afueras) usa como huerto casero hasta el último centímetro de sus mil doscientos metros cuadrados de terreno, al que fertiliza con toneladas de abono industrial (Fig. 1) y remueve con motocultor (Fig. 2; los residuos de la combustión del gasoil se los come con los tomates), sólo por competir con su cuñado, que vive más arriba, a ver quién tira más patatas a la basura.  Mi terreno es incluso más grande que el de mi vecino pero como huerto uso solamente diez metros cuadrados que para removerlos bastan veinte minutos al año de pala y rastrillo y como abono mi misma basura orgánica, así y todo incluso regalando verdura a parientes y amigos y llenando ochenta tarros de mermelada tengo que tirar la cuarta parte de lo que produzco; no quiero imaginar cuánta tira mi vecino usando más de diez veces la extensión de huerto.

Uso de abono en huerto caseroFig. 1.  Manolo descarga toneladas de abono industrial en su huerto.

Uso de maquinaria en huerto caseroFig. 2.  Manolo tirando millas con su motocultor.  ¡Acelere Manolo, acelere!

Si mi querido vecino hace esto sólo por divertirse, figúrese a qué extremo llegan los productores.  El que crea que las prácticas agresivas tanto agrícolas como ganaderas obedecen a “alimentar las bocas del mundo” que se arranque el cucurucho de la frente con una espátula: si se amontona animales en un galpón y se les da pienso o maíz, lo que implica luego millones de hectáreas de monocultivo (deforestación y plagas son algunas de sus consecuencias), es puramente por competitividad de precios.

La superpoblación viene de la mano con otro factor determinante, la globalización, que tampoco es un problema de hoy, arrancó con el descubrimiento de América.  El grado de globalización viene determinado por el nivel de desarrollo de recursos y tecnología, especialmente transporte y comunicaciones.  Un ejemplo trivial es la cotorra argentina, que en los últimos años se ha convertido en plaga en Barcelona ciudad, demás está decir que en Argentina no lo es.  Mover especies de aquí a allá es una de las formas más obvias de generar plagas, así como el monocultivo que antes mencioné, luego, una epidemia no es más que una plaga a nivel microbiano, ¿es necesario ser científico para captar la idea?  El avance tecnológico en sí mismo es algo positivo pero en un mundo donde todo tiene el vil metal no como prioridad sino como única meta sólo sirve para aumentar la capacidad de destrucción del ser humano; todo lo que ayude a aumentar la brecha ya existente entre la capacidad y efectividad del hombre de modificar el medio ambiente y la capacidad de la naturaleza de recuperar el equilibrio sólo viene a agravar la situación.

El “fin del mundo” con que fantasean algunos no va a venir así de fácil.  A los que esperaban que la naturaleza se encargue de nosotros siento hacerles notar que ya está llegando tarde.  No vendrá una civilización extraterrestre madura a educarnos, amenazando con exterminarnos si no nos portamos bien.  Lo que va realmente a suceder es lo que ha venido sucediendo sin que nadie se haga cargo, especialmente en los últimos siglos, y es que nuestro entorno seguirá degradándose progresivamente, volviéndose día a día menos saludable.  Entonces, ¿qué sugiere usted hacer al respecto?

Para reducir la población mundial:

Y para reducir la contaminación:

¿Siente que lo estoy tratando de idiota con mi cuestionario?  No mate al mensajero, ir por la vida como idiota ha sido desde siempre la elección de la mayoría.  El punto de mi sarcasmo es que, subyacente a los dos problemas prácticos mencionados, hay uno ético a tratar primero, que es la tendencia a evadir la responsabilidad.  Hay problemas que no se van por sí solos, darles tiempo no es suficiente, especialmente cuando nosotros mismos los alimentamos día a día.  En el fondo todos saben, pero niegan, que la única medida práctica posible con respecto a la superpoblación es dejar de tener hijos (descartando las que implican asesinar gente, por supuesto) y con respecto la contaminación es moderar el consumo.  El control de natalidad también es cuestión de moderación (siendo honestos, antes de responsabilidad, teniendo en cuenta que la mayoría de hijos viene por accidente) con lo cual la medida práctica efectiva con respecto al estado actual del mundo es moderar nuestros hábitos.

Es necesario un cambio radical de enfoque.  Entender que tener más, comprar más, producir más, consumir más, no lo hará necesariamente más feliz y en todos los casos implica sumar contaminación.  No hay calidad de vida sin salud.  Entonces, un buen comienzo en el cambio radical de enfoque hacia una vida mejor es confrontar su propia verdad, que usted, sea por dejadez, pereza, comodidad, cobardía, falta de personalidad, de iniciativa o una combinación de estos factores, ha venido dejándose engañar por los medios en cuanto a lo que calidad de vida y bien vivir respecta.

Por último, bajo el problema ético subyace a su vez uno psicológico.  Si usted entendió que el cambio de enfoque se trata de disciplina o abstinencia (como en el ejemplo de las dietas de moda) siento decirle que sigue cayendo en el mismo error, que es relegar responsabilidades.  El cambio de enfoque necesario consiste en dejar de seguir al ganado y animarse a pensar y elegir por usted mismo, le garantizo que esto no sólo moderará sus hábitos, mejorará su calidad de vida.

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©2020 - Walter Alejandro Iglesias


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