Uso de internet (2018)

Hace unos días vi un vídeo en donde ponían dos personas a competir cortando hierba en un pedazo de terreno destinado a huerto.  Uno de ellos usando una cortadora moderna, de estas manuales con hilo, y el otro usando una guadaña.  Si usted es joven el único lugar donde vio una guadaña es sostenida por el personaje de La Muerte en alguna tira cómica.

A mí al menos no me sorprendió que el de la guadaña fuera tres veces más rápido.  Y de manera más sana y confortable dado que no necesitaba, como el del artilugio moderno, protección de vista, oídos y respiración.  Y lo que no es menos importante, ¡sin molestar a los vecinos!  Muchos que llevan huertos ecológicos vuelven a usar esta herramienta.

Darse cuenta de que una herramienta inventada por el 500 AC es más eficiente que una máquina del siglo XXI es un buen ejemplo de auténtico “progreso”.  Me tiene fastidiado la tendencia geek (fanático de la tecnología) de obsesionarse con el último juguete de moda; los mismos idiotas hoy fascinados con las dichosas tabletas años atrás no envidiaban en absoluto a la cajera de supermercado sufriendo la odiosa pantalla táctil.

Vengo sirviendo web y correo electrónico desde 2011.  El uso del correo electrónico, especialmente malos hábitos creados por multinacionales (sumisamente adoptados por la gente), ha sido el principal obstáculo que encontré.  El uso de internet en general ha sufrido un gran deterioro.  La gente parece no darse cuenta de que los dichosos smartphone y la “nube” son el último paso a la esclavitud, ya nadie elije qué compartir, así como los bancos manejan nuestro dinero las multinacionales manejan nuestros datos, controlando nuestra vida.  Da gracia y pena al mismo tiempo ver cuán seguros se sienten todos acerca de “sus elecciones” y cómo se ofenden cuando uno se atreve siquiera a insinuar que sólo están siguiendo la moda.  No conformes con comprar la baratija de turno, la promocionan por amor al arte, empezando por amigos y familia y, a menos que a uno no le importe perder la amistad mejor mirarlos con ojos de asombro, asintiendo a su discurso de vendedor de aspiradoras como si de conocimiento revelado por inteligencia extraterrestre se tratase.

Al parecer, la fantasía (en el sentido de “evasión”) es la única necesidad en el mundo actual.

Recuerdo cómo, una década atrás, entre otros detalles útiles a la hora de componer un mensaje de correo electrónico el usuario sabía acotar texto correctamente.  Esto se daba gracias a que las aplicaciones no eran tan malas; hoy uno ve profesionales de la informática que no tienen idea de cómo componer un mensaje correctamente y no podrían aunque supieran dado que las aplicaciones, especialmente las escritas para los teléfonos inteligentes, son menos inteligentes conforme pasa el tiempo.

Voy a entretener al lector con ejemplos de la vida real.  Siendo un inmigrante en España dejé parientes y amigos al otro lado del mundo (Argentina).  En mis primeros años aquí, alrededor de 2004, pude contactar dos de ellos por correo electrónico (no si sufrir el poco cariño e interés que pone la gente en componer y redactar).  Hoy (2018) no hay forma de hacerlo sin usar facebook o whatsapp, que es lo único que conocen y utilizan de internet.  Dos años atrás, cuando intenté explicar a un primo mío que las llamadas “redes sociales” no eran ninguna innovación ni aportaban nada nuevo, que la mensajería instantánea existía antes que internet y que facebook o whatsapp eran sólo marcas registradas, faltó que se tapara los oídos y saliera corriendo insultándome.

Más elocuente es el caso de un viejo amigo mío al que conocí en el secundario y con el que mantuvimos una buena amistad a lo largo de más de quince años.  Buen ejemplo de geek, te sentaba un domingo en el comedor de su casa a ver la saga completa de la guerra de las galaxias en VHS (por suerte en ese entonces había sólo una trilogía) alabando y relatando cómo se habían hecho todos esos maravillosos efectos especiales.  En este caso hablamos de alguien que tenía internet en su casa en la época en que pocos, que había hecho una carrera relacionada con telecomunicaciones, que se ganaba la vida con esto.  Ya viviendo yo en España, unos quince años atrás y luego de veinticinco sin tener noticias de él, me llega un mensaje suyo invitándome a su boda; aquí viene la parte graciosa, en el mismo mensaje comenta que pudo contactar conmigo gracias a que recordó esta dirección de correo mía (que él mismo me había abierto cuando Yahoo había sido recién fundada y yo no sabía ni cómo enchufar la computadora) dado que no había sido capaz de encontrarme en la web.  Por las fechas en que recibí este mensaje yo ya hacía tiempo que tenía mi sitio web personal donde compartía mi dirección de contacto actualizada, bastaba poner mi nombre completo entre comillas en cualquier buscador.  ¿Cómo se explica que este “profesional de las telecomunicaciones” no haya podido encontrarme en internet?, según él mismo cuenta en el mismo mensaje, al parecer, lo único que se le ocurrió fue buscarme en facebook.

Estos no son casos aislados, son regla general.

Por último, aclaremos para aquellos que se excusan repitiendo el cuento de la “especialización” (conveniente a los que quieren convertirnos en maquinitas de hacer guita a su servicio).  Ya no basta decir que las computadoras e internet se han convertido en parte de nuestra vida, nuestra vida transcurre en internet en su totalidad.  No puede uno, como usuario final, conformarse con descargar tal aplicación con un botón grande que dice “pulse aquí” prometiendo hacer el trabajo por usted.  Por su seguridad, su interés y el de los suyos, cuanto más se entere de qué pasa detrás de bambalinas mejor.  No es indispensable invertir tiempo y dinero en cursos o “sentarse a estudiar” como alguno podría pensar, es una cuestión de actitud, de enfoque, aún se encuentran aplicaciones que no esconden todo detrás de una bonita fachada, basta evitar este tipo de aplicación en favor de la que lo eduque a uno al tiempo de utilizarla.  Me gustaría decir, como en teoría podría uno suponer, que el llamado FOSS (software libre y de código abierto) es mejor opción en este sentido que el de código cerrado utilizado mayormente por las famosas multinacionales, pero esto es así en pocos casos, menos conforme el tiempo pasa, sugiriendo que el fenómeno que intento describir en este artículo es tanto o más culpa del usuario final, de las preferencias de la gente, que de los intereses de las grandes compañías.

Sé que es batalla perdida.  De todos modos voy explicar cómo a través de los años he aprendido a usar internet y el correo electrónico y las razones por las cuales considero estas prácticas aconsejables.  Al menos este artículo quedará como referencia para que la gente juzgue si realmente se experimentó un “progreso” en las comunicaciones (a riesgo de que alguno se corte la oreja intentando hablar por teléfono desde una guadaña).

Internet

Aún sabiendo que es estúpido e irresponsable, todos ponen sus datos personales en las redes sociales y guardan fotos de su familia en sus smartphone.  ¿Por qué?  Al parecer su única iniciativa y meta en la vida es tener lo que el resto, hacer lo que el resto.  Como cualquier otro producto el uso de internet también se ha visto afectado por esta tendencia del ser humano; monopolios y ganado, perfecta simbiosis.  A medida que se agudizan los efectos de la globalización la vida de los pocos que tratamos de “pensar y elegir” se vuelve más difícil.

Voy a explicar un aspecto técnico.  Hay un detalle importante que concierne a las aplicaciones web, si se ejecutan en la máquina cliente (navegador web) o si lo hacen en el servidor.  Las que lo hacen en el navegador (en la máquina del usuario) son mayormente escritas en un lenguaje de programación llamado JavaScript.  Los problemas de seguridad que el uso este lenguaje acarrea son de conocimiento público, aún así los programadores web no se conforman con usarlo en algún efecto visual en un sitio que no maneje información sensible, incluso bancos online están sobrecargados de javascript.

A pesar de todo esto la seguridad no es la única razón para bloquear javascript en su navegador.  ¿Se ha preguntado por qué décadas atrás con un Pentium III y 256 MB de RAM se navegaba mejor que hoy con un procesador i7 y 8GB de RAM?  ¿Se acuerda de Google en sus comienzos?  La interfaz era limpia y sencilla (puro HTML) hasta que decidieron empezar a agregar funcionalidad y servicios (por supuesto tienen que ganar dinero).  Como había dicho, las aplicaciones escritas en javascript se ejecutan en el navegador del cliente, usando los recursos de la máquina del cliente, no por nada cada vez que desbloqueo javascript en mi navegador los ventiladores de mi procesador enloquecen.  Piense en la cuenta de luz que le vendría a Google si todos esos millones de procesos se ejecutaran en sus servidores en lugar de distribuidos en las máquinas de los usuarios.  Indiferentemente de que no todos los sitios web requieren los recursos que Google bastó con que Google marque esta tendencia para que el ganado haga lo que acostumbra hacer, por resultado la “red de redes” está ahora totalmente sobrecargada de javascript.

En conclusión, internet fue en la dirección opuesta a lo aconsejable, no sólo en lo que a seguridad y privacidad respecta.

Qué hago y aconsejo

Al teléfono lo uso para para llamar por teléfono, para navegar internet uso una máquina de escritorio con un navegador web en el que habilito javascript sólo cuando me obligan.  No haga caso a quien diga lo contrario, ningún administrador web debería obligar al usuario a usar javascript para acceder a un sitio web, especialmente si se manejan datos confidenciales.  ¿Que un millón de usuarios sobrecargaría tal o cual servicio?, seguramente podrá encontrar otras tantas compañías en el mercado ofreciendo ese servicio.  Descentralizar es bueno para los servicios y la economía.

Email

¿Le parece mucho esperar entre doce y veinticuatro horas la respuesta a un mensaje de correo electrónico?  ¿Cree que tener acceso a su correo electrónico las 24 horas del día desde cualquier lugar o dispositivo va a optimizar su trabajo?  ¡Está martillando el clavo con el mango de un destornillador!  Aunque usted ve que el correo electrónico es enviado de manera instantánea, al igual que con el correo tradicional, no se sabe con seguridad cuándo el mensaje va a llegar a destino, ¡si es que llega!, y una vez llegó aún debe pasar los filtros de spam y finalmente ser abierto y leído.  Usted ignora el volumen diario de correo que el destinatario maneja, cuántos mensajes tiene que leer antes de llegar al que usted le envió, si es que lo hace, podría pasarlo por alto, borrarlo por accidente o haber abandonado esta dirección de correo hace años.  Repita frente al espejo cien veces: el correo electrónico no es para urgencias o para charlar, para esto la mejor opción sigue siendo la llamada telefónica (eso que no hace mucho se solía hacer con los teléfonos, ¿recuerda?).

Para realmente sacar provecho del correo electrónico a alguna hora del día usted debería contar con:

  1. Acceso a una máquina de escritorio, de uso personal, con pantalla y teclado apropiados.  Por “apropiados” entiendo teclado físico y una pantalla donde una fuente de tamaño legible quepa en aproximadamente 72 columnas de ancho de texto.
  2. Una aplicación cliente de correo (MUA) correctamente configurada.  Las interfaces web como la que ofrece gmail o hotmail son para salir del paso, cuando uno no cuenta con la máquina de escritorio personal y tiene que leer el correo desde casa de un amigo o como hasta no hace mucho se hacía desde un cibercafé, pero no para usarlas cada día.

    Aprovecho para repetir esto que es importante, evite usar el navegador web para todo.
  3. Finalmente el requisito obvio y más difícil de cumplir: tiempo suficiente para leer y responder el volumen de correo que planea manejar diariamente.

Si no dispone de estos requisitos mínimos el correo electrónico más que solucionar va a entorpecer lo que usted pretenda hacer.

Entonces, no es indispensable tener acceso al correo desde diferentes puntos a toda hora.  Con lo cual puede perfectamente evitar dejar sus datos personales indefinidamente en máquina ajena tal como la mayoría hace engañada por las multinacionales que usan estos datos para estadísticas de mercado (como, dicho sea de paso, hace también whatsapp; ¡nada es gratis!).  Da gracia ver cómo últimamente, al finalmente asumir el obvio riesgo de seguridad que implica, esas mismas multinacionales están dificultando cada día más al usuario poder acceder desde distintos puntos, justamente lo único que desde el interés del usuario justificaba dejar almacenados datos personales en el servidor.

Cómo manejo yo mi correo

Descargo todos los mensajes a mi máquina de escritorio (usando POP3).  Actualmente tengo almacenados en mi máquina 2718 mensajes que pesan en disco sólo 18 MB.  ¿Dónde está el truco?, los mensajes en sí, al ser texto plano no pesan nada, lo que pesa son los ficheros enviados como adjunto, por ejemplo imágenes o documentos PDF.  Si me interesa conservar un fichero lo salvo a un directorio normal (carpeta) de mi máquina, luego borro el adjunto del mensaje y guardo en mi directorio Mail sólo el cuerpo del mensaje.  Entonces mi directorio Mail contiene sólo texto plano de ahí que ocupa poco o nada.  Cuando quiero enviar un fichero a uno o más destinos en lugar de enviar varias veces el mismo fichero como adjunto lo subo a un directorio en mi servidor y luego agrego la URL de descarga en el cuerpo de cada mensaje.  Una vez los interesados descargaron el fichero lo borro del servidor.  Así evito que varias versiones del mismo fichero queden almacenadas como adjunto en mi directorio Mail/Enviados y gastar estúpidamente ancho de banda de subida (generalmente bajo en conexiones domésticas) en enviar el fichero varias veces.  Cualquiera puede hacer esto último sólo con alquilar un servicio de alojamiento web (como mucho 60 dolares anuales) lo que es por lejos mejor que usar las llamadas “redes sociales” o servicios de correo electrónico de multinacionales (gmail, hotmail, yahoo).  Repito, sanar servicios y economía descentralizando.

Qué hace la mayoría

He tenido usuarios de mi servidor (clientes de mi servicio de hosting) que sólo con adjuntos de correo electrónico se comían medio giga de disco en un par de meses (en este caso disco del servidor), de su uso total de disco, incluyendo su sitio web, 70% estaba en la papelera de su correo electrónico; ¡mensajes que habían descartado!  Una vez completaban su “giga” de cuota se quejaban pidiendo más.  Además de que, por sobre todo, el control de uso de disco no es una forma de timar al cliente sino una medida básica e indispensable de seguridad, inútilmente intentaba explicarles lo que explico arriba, especialmente si lo hacía por correo electrónico dado que les da inmensa pereza leer (¡usar el correo para leer y escribir?), con lo cual acababan obligándome a repetir por teléfono todo lo que ya había detallado por correo, retrucando a cada objeción «Pero, ¿cuánto quieres por dos gigas?, ¡estoy dispuesto a pagártelo!»

Editando y enviando

Haga lo que haga al escribir y enviar un mensaje (o, ¿debería decir lo que sea le salió del culo al idiota que programó la app de su iPhone?), la mayoría está tan mal educada en este tema que es más probable que se queje cuando usted lo hace bien.

Su aplicación cliente de correo debería:

1. Usar texto plano

Con las aplicaciones populares uno tiene que tomarse el trabajo de “deconstruir”, entrar en la configuración y empezar a quitar funcionalidad.  No se gana popularidad vendiendo algo útil, la gente valora más los artificios; cuanto más tonterías la aplicación es capaz de hacer más “poderoso” se siente el usuario.  Como resultado los programadores además de sobrecargar el software con chucherías las refriegan por la cara no más abrir la aplicación, mostrando que es capaz de hacer todo lo que la competencia y más.  La configuración que las aplicaciones populares traen por defecto nunca es sana.

Uno de los efectos de este competir por la popularidad es que hoy día la mayoría del correo electrónico se formatea para que luzca bonito, generalmente en HTML, que es el lenguaje utilizado en las páginas web, sin duda atractivo para el que quiere enviar propaganda pero que conlleva problemas de seguridad, entre otros que el usuario no ve dónde apuntan los enlaces haciéndole la vida fácil a los timadores (scammers), luego las imágenes empotradas en el HTML se descargan desde sitios remotos haciéndole saber al spammer que usted leyó el mensaje (una vez confirman su cuenta está activa el volumen de SPAM se triplica), por último, una vez más, JavaScript pude ser agregado al código HTML convirtiendo un inofensivo mensaje en aplicación ejecutable (malware).

Incluso si decide usar el editor empotrado que generalmente incluyen las aplicaciones cliente de correo gráficas, lo primero que todo el mundo debería aprender, no sólo por el correo electrónico sino como una buena base para el uso de la informática en general, es a usar un editor de texto plano.  Probablemente tendrá primero que averiguar qué es “texto plano”, en el siguiente punto doy más pistas.

2. Formatear texto plano de manera sensata

Cuando las líneas en un texto son demasiado largas la vista pierde la ubicación al saltar de una a otra, cuando son demasiado cortas (como en el periódico) la vista tiene que saltar a cada rato.  Por eso en los libros el salto de línea se aplica entre aproximadamente no menos de 60 y no más de 78 columnas de ancho que es lo confortable.

Cómo se soluciona esto en los programas de computadora.  Es importante entender la diferencia entre salto de línea duro y blando.  El duro es el que se obtiene cuando en un editor de texto plano (notepad, vi) uno presiona ENTER.  El blando o “virtual” es el efecto que observamos cuando el ancho del texto se adapta mágicamente al de la ventana (o pantalla), lo que, por ejemplo, solía observarse en las páginas web antes de la aparición de la pantalla panorámica, de aquí hasta la aparición del smartphone la mayoría de programadores web, con fines puramente estéticos, ha venido usando CSS (estilos en cascada) para “fijar” el ancho de línea a ridículas 100 o más columnas.  Cuando los smartphone coparon el mercado se fueron al otro extremo.  Los creadores de sitios web no se equivocan al asumir que hoy día a nadie le importa un comino lo que el texto explica, la única función que cumple el texto en las páginas web es optimizar el sitio en los motores de búsqueda (SEO).  En el caso del correo electrónico para lograr ancho adaptable en el texto plano existe algo llamado flowed format, otro invento de dudosa utilidad dado que si uno se detiene a analizarlo llega a la conclusión de que el salto de línea virtual es útil únicamente en pantallas que no son útiles para leer.  Cambiamos la rueda por una ovalada, luego por otra cuadrada, ¿qué dictará la moda?, ¿será la próxima triangular?  ¿No sería más inteligente (smart) convencerse de una vez por todas de que por las dimensiones de la pantalla y la falta de teclado físico el teléfono no es la herramienta idónea para leer y escribir?  Útil para salir del apuro enviando algún mensaje corto o chequear su bandeja de entrada, pero no mucho más.

Otra consideración importante es que desde el punto de vista ético el mensaje original debería sufrir el mínimo de modificaciones posible, especialmente lo que el otro escribió (en el caso de acotar).

Al que no esté familiarizado con el uso de un editor de texto, lamentablemente el caso de la mayoría, le será más difícil entender este concepto.  Basta decir que todo cliente de correo, de no permitir usar un editor de texto externo que sería lo ideal, debería al menos dejarle insertar saltos de línea duros a aproximadamente 72 columnas al escribir (y evitar el infame format flowed).  Si no por defecto debería estar presente como opción en su configuración.

Cerrando el tema del ancho del texto, un dato ilustrativo.  Tanto si al escribir usted incluye o no saltos de línea duros, su mensaje igualmente viajará por la red con las líneas quebradas a no más de 72 columnas en cumplimento con los estándares (RFC).  Su cliente de correo hará esto con su mensaje antes de enviarlo, incluyendo los encabezados (la aplicación cliente del destinatario restablece el formato con que fue enviado originalmente).

3. Evitar el top-posting y acotar correctamente

Está al tanto de que en los lenguajes occidentales la escritura va de izquierda a derecha y de arriba a abajo, ¿no?  Cada tanto chocará con alguno argumentando que prefiere el top-posting (incluir la respuesta “arriba” de la pregunta) porque desplazarse con el ratón hasta el final del mensaje le resulta penoso.  Llegará el día en que encontrarán penoso respirar y morirán en silencio.

Pero, estrictamente hablando, la gente no hace top-posting, sino que deja el texto apilarse como basura al final de cada mensaje (texto que no tuvieron intención de acotar o aun leer).  Para hacer esto, mejor configurar el cliente de correo para que no incluya el mensaje original en la respuesta.

Para acotar se utiliza un prefijo.  El que más se ha venido usando es “> ” (mayor que + espacio), no obstante cada tanto vemos alguno (de los que definen su personalidad con el atuendo) usar otros prefijos complicando gratuitamente la vida al resto de usuarios y a los programadores.

4. Codificar sólo cuando es pertinente

Quebrar las líneas (como expliqué en el punto 2) no es lo único que el cliente de correo debe hacer con el cuerpo del mensaje antes de enviar.  Por compatibilidad el mensaje debería enviarse (viajar por la red) usando exclusivamente caracteres ASCII (estándar americano), para lo que es necesario usar codificaciones.  El cliente de correo debe saber elegir la codificación adecuada.  Con lenguajes de baja densidad de caracteres no ASCII (por ejemplo el castellano, que contiene las vocales con tilde, la eñe y pocos más) basta la codificación llamada quoted-printable que es incluso legible dado que sólo reemplaza los caracteres afectados.  Para los idiomas con alta densidad, como por ejemplo el ruso, se usa el llamado base64 que codifica el todo el texto en bloque, con lo cual es totalmente ilegible.  Últimamente vengo viendo algún cliente de correo (no por casualidad de aplicaciones de smartphone) que indiscriminadamente codifica todo en base64, incluso mensajes en puro ASCII (esto salvó tiempo al programador para ocuparse de la funcionalidad chatarra que, como expliqué antes, es lo que vende).

Esta preferencia por caracteres ASCII no es capricho.  Si como yo usted ya tiene sus años recordará los tiempos en los que las computadoras hablaban exclusivamente inglés.  ¿Me cree si le digo que, en general, esto sigue siendo así?  La internacionalización es aún trabajo en curso y probablemente seguirá siéndolo por mucho mucho tiempo.  Sin exagerar, hablando de software piense en la internacionalización como una prótesis.

Dicho todo esto, si su cliente de correo no es capaz de cumplir con alguno de estos puntos, cámbielo por uno decente.  Yo actualmente uso Mutt, pero su interfaz es para línea de comandos (para usuarios avanzados de sistemas tipo unix), si como la mayoría usted usa un escritorio con aplicaciones gráficas yo le recomendaría Sylpheed.

Consideraciones de formato al escribir

1. Separe párrafos con líneas en blanco

Esto es más fácil de distinguir para el software que métodos como el sangrado de la primera línea.  Por la misma razón conviene poner las URL (enlaces) solos en su propia línea también entre líneas en blanco.

2. Separe oraciones con doble espacio

Ayuda a la claridad de la lectura.  En el caso de las fuentes llamadas monospace (espacio único), como las que se usan en texto plano, conviene separar las oraciones con doble espacio como se estilaba en las viejas máquinas de escribir  Diferenciar el espacio entre oraciones del usado entre palabras era un método tradicional usado por muchas imprentas anteriores al siglo veinte, lamentablemente la dejadez siempre gana la batalla, esta característica fue desapareciendo.  A propósito, ¿notó el espacio entre oraciones en el presente texto?  Ni HTML, ni CSS ofrecen una forma de lograrlo, tengo que engañar su navegador combinando “ ” (código HTML para “espacio sin salto de línea”) con un espacio normal.

Hoy esto, mañana aquello, conforme el tiempo pasa se ven menos árboles en el bosque.  Para la mayoría, hoy día, leer más de una línea es tarea pesada.  En breve vamos a comunicarnos ladrando.  Lo que los abogados de la dejadez llaman “dispositivos modernos” acabará el trabajo, el siglo veintiuno verá la escritura volverse obsoleta.

Ejemplo de formato de cuerpo de mensaje

De: jorge@sitiodejorge.com
Para: walter@sitiodewalter.com
Asunto: Re: Mañana nos reunimos en casa.

Hola Walter,

Walter Alejandro Iglesias escribió:
> Hola Jorge,
>
> Estamos contactando nuestros viejos amigos del secundario.  Mañana
> haremos una reunión en casa.  Por supuesto estás en la lista. :-)

¡Qué bien!  Llevamos años sin vernos.

> Arrancamos tipo a las ocho.

Perfecto.  A propósito, te paso fotos de mi mujer y mis hijos:

http://sitiodejorge.com/descargas/fotosFamilia.zip

Las hicimos el fin de semana pasado en casa.  La más bajita es Julieta,
tiene cuatro añitos y la mayor es Lucía, de seis.


¡Nos vemos mañana!


        Jorge


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