Telecomunicaciones

Dado que a nadie le interesa la verdadera comunicación (amigos queridos de años no responden el tercer email) el maravilloso gran avance de las telecomunicaciones en las últimas décadas mayormente ha servido sólo como herramienta de publicidad.  En una sociedad formada por individuos cuyo único criterio de elección es imitar al vecino, la ubiquidad de las telecomunicaciones nos ha atado mutuamente, estrechando cada día más el lazo conforme va creciendo, al punto que lo único que podemos elegir es el color.

Se acostumbra decir que lo único que no tiene remedio es la muerte.  A medida que, por experiencia y por lo que nos cuenta la historia, uno toma conciencia de que lo que en verdad no tiene solución es la idiotez del hombre y de hasta qué punto cada día que pasa el desarrollo exponencial de las telecomunicaciones nos fuerza cada vez más a seguir al resto rumbo al matadero, empezamos a ver la muerte con otros ojos, incluso a considerarla el remedio.



Artículos

PORTADA